lunes, 6 de julio de 2015

Colaboración especial: Juan F. Hernández Yáñez (@juherya)

Tenemos la tremenda suerte de contar como colaborador en nuestro blog con Juan F. Hernández Yáñez, a través de esta entrada que nos ha hecho llegar.
Gracias Juan, tu aportación es un gran regalo.



Agradezco de todo corazón esta oportunidad que me dan los amigos y amigas de Nueva Enfermería (sean quienes sean), al tiempo que les doy la bienvenida a este fangal, una vez que han entendido que "hay que tomar partido hasta mancharse" (Celaya). Hoy me siento un poco menos solo dando la cara, porque no soy, afortunadamente, el único, pero sí el que más la expone.

Se lo agradezco especialmente porque cada vez que alguna entrada de mi blog (PSXXI) hace referencia al sórdido personaje a quien me referiré a continuación, siento que se me "ensucia" un poco. En realidad, a mí lo que me gusta es la sociología de las profesiones, la demografía, la enfermería asistencial, docente e investigadora y sus problemas... Pero dado que comprendí desde el mismo principio (en el proceso de elaboración de La enfermería frente al espejo: mitos y realidades) que el principal problema de la Profesión Enfermera era de orden político y en su pirámide de problemas, en la misma cúspide estaba su nefasta representación corporativa, asumí con resignación la idea de que tendría que mancharme las manos y que al lado de entradas sobre sociología de la enfermería, demografía, empleo... tendría que haber otras más beligerantes contra la corrupción, las mafias, el matonismo....

En fin, aprovecho la oportunidad para dar la bienvenida a este nuevo, ilegal y efímero mandato, al presidente espúrio del Consejo General de Enfermería.


Excelentísimo Profesor Doctor D. Máximo Antonio González Jurado:

1. Tal y como anuncié  ha vuelto usted  a ejercitar el noble arte del Pase Foral: se acata pero no se cumple. O sea que ha vuesto usted a postularse ilegítimamente y ha vuelto a ser elegido ilícitamente por sus colegios balantes presidente del Consejo General de Enfermería, o sea, representante y dirigente supremo de toda la Profesión Enfermera. Por tercera vez consecutiva no finalizará usted, y lo sabe perfectamente, su mandato, pero mientras tanto, como es su lema, que me quiten lo bailao.

Porque, para qué nos vamos a engañar, aunque (en expresión de moda) pueda posturear, usted no es enfermero ni de coña, ni lo ha sido más allá de unos pocos años en su remotísima juventud (aunque tenga el título de ATS convalidado a DUE; incluso, como afirma, también ya el de Gradua2).

Como resuelve la doctrina del Tribunal Supremo, usted es docente (adscrito a la Clínica de Podología de la Facultad de Enfermería, Fisioterapia y Podología de la Universidad Complutense de Madrid, aunque eso ya es superfluo) y podólogo, una profesión sin duda más cercana a la enfermería que, digamos, geógrafo.

Aunque... ¿se admitiría como geógrafo a un podólogo?

O, más elocuente aún,.. ¿se admitiría a un geógrafo como podólogo?

Me temo que la respuesta en ambas hipótesis sería que no.

¿Por qué entonces sí debería admitirse a un podólogo como enfermero?

2. También intuí que esta vez tenía una estrategia alternativa... y acerté tanto que incluso hablé de algún personaje florentino con importancia en esta treta, tres días antes de que se hiciera oficial.

El vídeo con el proceso electoral ha sido una misse en scène entrañable. Está usted muy bien dotado (para el teatro, me refiero; para otras cosas no me atrevo a opinar) y sus nuevos fichajes han filtrado bastante bien el deplorable pelo de la dehesa del entrañable Íñigo:

Esa tensión, apenas contenida, durante el recuento de los boletos...



El gesto de preocupación, dedo anular curvado en la barbilla, ante el incierto resultado, preguntándose si habrá muchos brutos entre sus dilectos camaradas (a ver, brutos, así sin cursiva, hay cantidad; pero de brutos con cursiva, sinécdoque del Bruto que traicionó a Julio César, está usted a salvo: prácticamente todos los presentes eran balantes)...



En fin, esa reacción de dos contendientes en brava y honesta lid, liberando al fin la tensión y la testosterona en un emocionado abrazo...




Eso, querido Dottore, solo está al alcance de unos pocos.

De unos pocos impostores, porque evidentemente era todo impostado.

Para quienes no hayan visto el vídeo oficial (que pueden encontrar en este enlace; por favor, firmen el consentimiento informado al final de este post, que no quiero reclamaciones por estrés postraumático), les recomiendo un excelente resumen que han hecho mis anfitriones de hoy, #NuevaEnfermeria:




Sigo: la jugada es tan evidente, y su propósito tan obvio, que no engaña ni a un adolescente con picores en pleno botellón: como sabe que, por cuarta vez, solo es cuestión de tiempo que le vayan a anular de nuevo la candidatura a la Presidencia, entonces la sentencia declarará automáticamente proclamada la otra candidatura admitida que, milagrosamente, obtuvo exactamente los 15 avales-propuesta exigidos como mínimo para ser proclamada ¡Y luego, solo tres votos, pillines..!.

Con lo que no parece contar es con que si le inhabilitan a usted, lo más lógico es que se declare cesada a la Comisión Permanente y anulads la convocatoria (en el mejor de los casos) o la inhabiliten por prevaricación, en el peor (para ustedes, quiero decir).

Porque el artículo 29.8 de los Estatutos Generales es tajantemente meridiano y no aguanta muchas disquisiciones "florentinas": “El cese del Presidente por renuncia, por moción de censura o por cualquier otra causa acarreará el cese de los miembros de la Comisión Ejecutiva designados por él”.

Y el artículo 405 del Código Penal, ya ni le cuento:  "A la autoridad o funcionario público que, en el ejercicio de su competencia y a sabiendas de su ilegalidad, propusiere, nombrare o diere posesión para el ejercicio de un determinado cargo público a cualquier persona sin que concurran los requisitos legalmente establecidos para ello, se le castigará con las penas de multa de tres a ocho meses y suspensión de empleo o cargo público por tiempo de uno a tres años").

En fin, yo no iba a tanta enjundia, solo a felicitarle por su flamante nuevo mandato. Se me ocurren un montón de preguntas, de esas de sociólogo ocioso con ganas de tocar las narices para pasar el ratillo, pero ya habrá momento.

Le deseo, pues, mucha suerte durante su efímera presidencia, reciba un educado saludo.

6 comentarios:

  1. Acertadísma forma de redactar lo que tod@s sabíamos que iba a suceder, Juan. Muchas gracias.
    Muchas gracias también por "dar la cara".
    Me inquieta bastante el "sean quienes sean" del principio.
    Uno de los problemas de no figurar es que, a menudo, no existes.
    A ver si "sean quienes sean" se van animando a salir a la calle, coger los carteles y ponerse en las fotos, y no solo a gritar desde las ventanas.
    Sería una forma más de coherencia con #Enfermeríavisible
    Sabemos que somos muchos. Solo falta que ellos lo sepan.
    Gracias de nuevo a ti, y a "Nueva Enfermería".

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  2. Estupenda colaboración, Juan. Gracias!!
    ¿De verdad es tan importante saber quién hay detrás de un blog y una cuenta en Twiter? Lo importante, me parece, es que, por primera vez en mucho tiempo, hay movimiento no solo a nivel local, sino movimiento con intención, parece, de que cada uno desde nuestra localidad, aportemos algo y nos impliquemos.
    Cuando se trata de mafias como la que nos ocupa, no me parece incoherente tratar de sumar fuerzas antes de hacerte visible...
    Es obvio que existen y que nos están pidiendo colaboración. De momento, colaboración para sacar a la luz toda esa información que la mayoría no conocemos, porque nunca nos hemos molestado en buscarla. ¿No sería este el momento de buscar la que tenemos más cerca, en nuestro propio colegio, y compartirla con todos los que quieran conocerla?
    Si estamos de acuerdo con que hace falta limpiar los colegios, apoyemos a quien da el paso de empezar a moverse y tratar de movernos al resto... ¿Estamos de acuerdo con el por qué lo hacen?, pues, adelante...! Tiempo habrá de conocer quién lo hace...

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  3. Pues yo si creo que es importante. No solo por una mera coherencia con lo que se dice/hace y/o apoya, sino también porque hay mucha gente que ya lo está haciendo por nosotros, y algunos ni siquiera son de nuestra profesión. Debería darnos que pensar.
    Nadie hubiera apoyado a "Una profesional de Madrid", pero todos apoyamos a Victoria Trujillo aunque no la conozcamos personalmente.
    Si no salimos del agujero, seguiremos jugando a lo mismo.
    Repito. NOSOTROS sabemos que somos muchos, ELLOS no, simplemente porque no nos ven.

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  4. A mi me parece correcto, y es algo que practico en mi vida personal y profesional, conocer desde el principio el qué, el cómo, el quién, el para qué, etc etc. Siendo todo lo flexible que el sentido común y la propia realidad vayan imponiendo.
    Ahora bien, es una opinión la mía como otra cualquiera. Simplemente manifiesto que en otras condiciones no considero honesto participar de algo por muy loable que pueda ser o parecer. Actos de fe, en la iglesia, que yo estoy harto.

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