viernes, 30 de octubre de 2015

#StopEstatutosMordaza

EL CONSEJO GENERAL DE ENFERMERÍA PRETENDE APROBAR UNOS “NUEVOS ESTATUTOS” QUE LIMITARÍAN LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN
DE LA ENFERMERÍA ESPAÑOLA


#StopEstatutosMordaza


A la atención de todas aquellas entidades y personas que consideran que la libertad de expresión, la participación democrática y la aportación conjunta de opiniones son el camino para un cambio real de la profesión enfermera y la sociedad en general.


El Consejo General de Enfermería (CGE) es el órgano regulador y el máximo representante legal de los más de 270.000 enfermeros y enfermeras que desempeñan su actividad profesional en España.

Durante los pasados 9, 10 y 11 de octubre, el CGE y una representación de aquellos Colegios Oficiales de Enfermería (COE) que fueron convocados al evento, se reunieron en Aranjuez para tratar diversos asuntos relativos al futuro de la profesión enfermera.

Entre los temas debatidos en dicha reunión, aquel al que más relevancia se le dio fue el de la prescripción enfermera, ese gran caballo de batalla del CGE, que se ha retrasado durante años y ha concluido (temporalmente) con la aprobación por el Consejo de Ministros de una chapuza que ha provocado que el presidente pierda los papeles e incluso arengue a las bases para que salgan a la calle a manifestar, en el ejercicio de su libertad de expresión, la disconformidad que él les supone por la tomadura de pelo a la que el Gobierno las ha sometido.

Pues bien, si para mostrar nuestro desacuerdo con el Gobierno, al Presidente del CGE le parece correcto llamar a las bases y pretende recabar más de 500.000 firmas, ¿por qué quiere impedir que nos sigamos expresando libremente y criticando aquello que consideremos oportuno y pretende poner límites a nuestro libre pensamiento, acotando nuestro derecho con una reforma estatutaria negociada entre unos pocos?

Nos explicamos: en las mismas jornadas de Aranjuez, pero sin tanta publicidad, sin tanto titular y sin tanta propaganda interesada hacia las bases, también se trató el proyecto de nuevos estatutos de la Organización Colegial de Enfermería, que serán de obligado cumplimiento para todos los enfermeros colegiados de este país.

En el borrador, filtrado por algunos COE, pretenden regularse temas tan delicados como la libertad de expresión, el derecho de crítica al poder y la libre utilización de los medios de comunicación y las redes sociales.

Así, el artículo 54, que recoge los motivos por los que los colegiados pueden ser sancionados, incluye entre las faltas muy graves los siguientes apartados:
● h) "Los actos que constituyan una vulneración del honor, reputación, buen nombre,
dignidad, intimidad y/o la propia imagen de [...] cualquiera de los órgano unipersonales o colegiados de la Organización Colegial, a través de cualquier medio, verbal o escrito; incluido las cometidas a través de Internet y redes sociales."
● i) " La utilización ilegítima de fotografías [...], imágenes, datos personales [...], de cualquiera de los órganos unipersonales o colegiados de la Organización Colegial, a través de cualquier medio, verbal o escrito; incluido las cometidas a través de Internet y redes sociales [...]"
● j) " Las agresiones y el atentado contra la dignidad, honestidad, honor, imagen o buen nombre de las personas, los pacientes o de cualquiera de los órganos unipersonales o colegiados de la Organización Colegial, por cualquier medio verbal o escrito."
● k) " La promoción y/o realización de campañas de descrédito hacia los cargos corporativos, de los órganos unipersonales o colegiados de la Organización Colegial, así como el personal que desarrolla sus funciones en la misma, por cualquier medio, verbal o escrito; incluido las cometidas a través de Internet y redes sociales."

Incluso se limita la actuación de los propios colegios provinciales, que verían reducida su capacidad para difundir información o su derecho a discrepar del CGE:
● En el punto m) se considera falta muy grave " La adopción de acuerdos y resoluciones en su cualidad de cargos corporativos que supongan el impago de las aportaciones de los Colegios provinciales a los Consejos Autonómicos o al Consejo General, así como la resistencia injustificada a su abono."
● En el punto o) " La utilización indebida de la documentación o información a que tengan o hayan tenido acceso por razón de su cargo o función, así como toda negligencia en la custodia de estos documentos que pudiera dar lugar a su difusión, conocimiento indebidos o acceso por terceros no autorizados"
Finalmente, en el artículo 83 del proyecto, y convenientemente escondido fuera del régimen disciplinario, se establece que “(...) los miembros de las Juntas de Gobierno de los colegios (...) podrán ser sancionados disciplinariamente cuando, en el ejercicio de sus cargos, infrinjan los presentes Estatutos, el Código Deontológico, o los acuerdos de los órganos del Consejo General, de conformidad con el régimen y el procedimiento establecido en estos Estatutos para los colegiados.”

Por supuesto, la decisión sobre si las actividades de algún colegiado, grupo de colegiados o colegio, constituyen motivo suficiente para imponer una falta muy grave, no sería tomada por un juez, sino por la Junta de Gobierno correspondiente, tras recibir el informe vinculante de su Comisión Deontológica.

Resumiendo: ¡las faltas muy graves pasan de ser 8 a 24! El despropósito de la reforma es tal que se incluye como sanción la realización obligatoria de un curso de 40 créditos para “reeducar” al enfermero sancionado.

En este proyecto de nuevos estatutos, también intenta limitarse la capacidad de maniobra de las asociaciones enfermeras, ya que el artículo 49, de Defensa de las funciones colegiales, dice lo siguiente: " Los Colegios podrán ejercer las acciones que les asistan en Derecho frente a las actuaciones de asociaciones profesionales que supongan el ejercicio de funciones propias de la competencia colegial o su finalidad o ejercicio sea impropio o censurable bajo los principios éticos que inspiran la profesión."

En otro orden de cosas, se pretende modificar los requisitos para ser candidato a Presidente del CGE para adaptarlos a intereses muy concretos. Así, el artículo 63.2, Régimen de elección de los miembros del Pleno dice: " El Presidente del Consejo General será elegido entre cualquier colegiado con más de quince años como colegiado [...]. La acreditación del cumplimiento de los requisitos establecidos en este apartado se llevará a cabo exclusivamente por medio de certificaciones emitidas por los Colegios provinciales, los Consejos Autonómicos o el Consejo General, según proceda." Lo que se persigue aquí, exclusivamente, es proporcionar una salida personal a su presidente, a quien, ya en tres ocasiones, el Tribunal Supremo ha declarado inelegible por no cumplir el requisito estatutario de haber trabajado como enfermero al menos 15 años.

Se trata, en definitiva, de un borrador de estatutos generales cuyo único propósito es la perpetuación de un régimen presidencialista autocrático, incompatible con la voluntad de regeneración democrática que los firmantes de este documento consideramos imprescindible para que la Enfermería española deje de estar sumida en la irrelevancia.

Los COE tienen 20 días hábiles, desde la recepción del documento (el 16 de octubre), para consultarlo, revisarlo y hacer las alegaciones que consideren oportunas…, aunque todas ellas pueden ser incluidas o rechazadas (explicando razonadamente el motivo, eso sí...) según no se sabe qué criterios. Es decir, un procedimiento que ni es democrático, ni participativo. Ningún colegio va a tener tiempo material, y la mayoría ni siquiera voluntad, de informar a los colegiados y recibir las sugerencias que estos quisieran aportar.

Resulta evidente que un texto que constituye la Carta Magna de la Profesión no puede ser sometido a un trámite meramente formal y limitado a las élites y burocracias colegiales, no considerando la necesidad y obligación de todos y cada uno de los COE de someterlo a audiencia entre sus colegiados. Porque los colegiados son los que conforman y dan razón de ser a la Organización Colegial de Enfermería.

Por ello, queremos hacer un llamamiento a la enfermería española, solicitando su apoyo en la difusión y divulgación de este borrador y exigiendo transparencia en la confección de los estatutos, la mayor participación posible e información para todos los enfermeros colegiados de este país, que se verán afectados por los nuevos Estatutos Generales sin posibilidad de réplica.

La crítica constructiva y la expresión de la discrepancia son derechos de todo ciudadano: los del disfrute de su libertad de expresión y participación en las decisiones que les afectan. Y como tal no deben verse sujetos a la interpretación ambigua o interesada de quien únicamente pretende emplear sus prerrogativas legales en favor propio.

Por todo ello, hemos tendido puentes entre Asociaciones de Enfermería y colectivos informales de enfermeras de base y juntos firmamos el presente documento.


·     


#StopEstatutosMordaza



No hay comentarios:

Publicar un comentario